Características de un dentista infantil

Mantener una buena higiene bucal es importante para todas las personas sin importar su edad, sexo o nacionalidad. Y si hablamos de niños, lo es aún más. El hecho de qué tanto cuidemos su dentadura mientras están en una temprana edad puede definir qué tan fuertes serán sus dientes de adultos.

En ese sentido, es indispensable contar con buen dentista infantil tanto para obtener buenos resultados como para poder ir con el niño sin que haga la tarea aún más difícil. Sin embargo, ¿cómo podemos reconocerlo? Aquí te dejamos las características más resaltantes para identificar a un buen dentista infantil.

Cuenta con un consultorio adaptado a los niños

Antes de empezarle a revisar los dientes, por lógica, el niño visualiza todo su entorno en busca del más mínimo factor de peligro; debe constatar la historia de sus compañeros del colegio. “El dentista es un lugar temible con una persona con grandes pinzas aún más temibles”.

Si en la búsqueda el niño solo encuentra objetos comunes, colores amables y llamativos, junto con incluso algunos juguetes y dibujitos en las paredes, el lugar deja de parecer tan terrorífico.

Los dentistas infantiles lo saben, y por eso uno realmente entregado a su labor trata de convertir su consultorio en un lugar donde los niños puedan sentirse cómodos y en confianza. Si en el lugar ves peluches, juguetes, dibujos, juegos, etc., estamos hablando probablemente de un buen dentista infantil.

Tiene buen trato con todos y en especial con los niños

Los dentistas infantiles saben cuán difíciles puede ser hacer sentir en confianza a un niño, en especial en un lugar donde seguramente va a sentir un poco de dolor. Por eso, desde un principio, al conocer a su paciente, probablemente trate de establecerse un lazo de confianza siendo muy amable y divertido.

Si te parece un doctor muy carismático y hasta muy infantil, no te preocupes, solo está haciendo su trabajo. Su deber no es hacerte sentir cómodo a ti, sino al niño. Y si notas cómo el niño se siente muy cómodo, la mitad de la tarea está lista. Definitivamente, el dentista conoce muy bien su trabajo.

No significa que un dentista infantil serio sea uno malo, la actitud no tiene relación con las técnicas y conocimientos, ambos pueden ser igual de buenos. Sin embargo, un dentista capaz de hacer reír a tu hijo es definitivamente uno muy bueno.

Contesta todas tus preguntas y las de tu niño

Naturalmente, como representante debes tener muchas preguntas sobre por qué le hacen esto o aquello a tu niño, e incluso el niño también podría querer saber qué le están haciendo dentro de su boca y por qué.

Si contesta amablemente todas las preguntas, incluso si algunas suenan absurdas, es un dentista con conocimientos y empatía quién seguramente trate de realizar le proceso lo más llevadero posible para tu hijo.

Además, si el dentista infantil al finalizar les da a ambos una serie de recomendaciones, definitivamente es un dentista preocupado por la salud de su pequeño paciente.